Felicies intercambiantes

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martes, 21 de junio de 2011

Examen reprobado


Resultado del examen.
Estuvimos estudiando desde la mañana.
Ya a la tarde, nos tendimos a descansar unos minutos en su cama. Cama matrimonial pues pronto se ha de casar con Elías, su novio.
Elías vendría después de su trabajo. Hasta esa hora estudiaríamos….. Aunque ahora estábamos jugando con nuestros cuerpos muy cariñosamente.
Ella se quito su blusa, lo que me hizo poner hambrienta, pues tiene unas tetas de esas que me dan vuelta la cabeza…… pronto, estaba yo chupándoselas con entusiasmo.
Ella revoloteaba con sus manos mi cuerpo dándose a la tarea de desnudarme. Me encantaba que lo hiciera. Sus manos masajeaban tan ricamente mi cuerpo encendiéndolo cada vez más….
Apoyo su cuerpo sobre el mío, ya ambas completamente desnudas, rozando nuestras pieles calientes con la lujuria de mujeres bisex, que juntas hacen del lesbianismo un pasatiempo.
Me entregue a sus deseos, cuando se inclino a chuparme mi húmeda cuevita…. Hembra decidida mi amiga María Laura, metía su lengua en mi hoyito trasero para volver chupando y revoleando la lengua hasta mi botón clitoriano….. Me desparramaba yo en jugos…. Le devolví los besos, comiéndole su depilada rajita, a la que pronto vi temblar en un bello orgasmo….Cuando ella subió besando mi cuerpo, mordiendo mis pezones, para revolcarnos en besos y aprietes de dos calientes mujeres.
Yo me había corrido con su lengua, conociéndome sabia que debía parar ahí por que de lo contrario entraría en un punto de éxtasis que requeriría horas quitármelo…..
Basta, por favor María Laura, que no puedo ya contenerme….. Tú tienes con quien coger esta noche…. Yo solo el dildo que me regalaste…..
Su lengua recorrió mi boca, se retiro lento, sus bellos ojos encararon los míos, dibujando una tierna sonrisa, me hizo un piquito con un – Tu también puedes disfrutar…….ven aquí Elías….
Ni un solo segundo paso de sus palabras y el sentir las manos de Elías en mi espalda….. Su habano erguido pasó frente a mis ojos directamente apuntando a la boca de mi amiga.
Pruébalo tu también, dijo, comprensiva al notar mi mirada maravillada frente a aquella arma tan fibrosa que tenia allí, pegadita a mi cara…..
A mi amiga María Laura y a Elías los conozco de hace tiempo y jamás hubiera pensado que eran tan abiertos de mente…..se la besamos entre las dos, sintiendo yo una enorme admiración por aquel artefacto……. Que ella me regalaba y disfrutaba también mientras nos mirábamos profundamente a los ojos, chupándosela muy unidas nuestras bocas húmedas.
El acariciaba de a una mis duras y pequeñas tetas y lo mismo hacia con las de redondas y grandes de su novia…… moviendo su torso como fornicando nuestras caras.
-Te gusta, me dijo ella, mirándome fijamente.
- Que habano delicioso te comes guachita….. Le dije como respuesta.
- Tu también te lo puedes comer amiguita…..
Mis ojos se revolearon con imaginando fuera mía….mas sabia que ella jamás podría a llegar a decir lo que si dijo….. – Cógela Elías, quiero que la cojas mientras yo la beso.
Estremecida por aquella situación, tan solo fui pasto de mis deseos, viendo que el se corrió hacia atrás, ubicándose entre mis piernas.
Ella tomo una en ademan de abrírmelas, mas yo hice el resto, separándolas de par en par ofreciendo mi conchita abierta, al tiempo que la abrace, no se si para no ver como me la metía el novio de mi intima amiga o para agradecerle aquella regalía que me estaba haciendo.
Era evidente que yo estaba necesitada de una buena verga, que me abriera la vulva caliente, me la dilatara hasta hacerme sentir el goce del roce con algo contundente.
Elías me la metía y sacaba para mi frenesí, María Laura devolvía los besos que yo le daba, pellizcaba mis pezones sabiendo todo lo que aquello significaba para quien ardía con solo una de sus caricias.
Mis gritos eran solamente acallados por la presión de la boca de mi amiga, que disfrutaba mi acabada tanto como yo……..abrazadas, yo orgasmando el se la metió a ella y ella acabo en un par de minutos.
Fueron unos minutos de silencio, de placer, de descanso, porque breve fue el parate…. Ya que ella me puso en cuatro, recorriendo ambos mordiendo mis glúteos, me lamieron toda, y cuando el me la metió desde atrás yo comencé a llorar de placer, sacudiéndome como una cebra en carrera hacia la pradera….. Siempre acabando sin parar…..aun cuando el me la fue metiendo en mi mojado culito, que se abrió para recibir aquel aparatoso miembro…… allí se acabo Elías.
Ella me contuvo, me beso, me mimo largo rato…. Luego repusimos la situación. Situación que se fue repitiendo muchos días….. hasta el dia del examen, en donde ambas fuimos eliminadas con malas notas. Sonreimos, lo intentaremos de nuevo, haciendo buenas notas en lo otro mientras preparamos otra vez la materia.

miércoles, 8 de junio de 2011

mi hijo y su jefe


Esto puede ser catalogado como descomunal o descabellado, pero e exactamente lo que me sucedió.
Soy una mujer separada hace años con un hijo ya mayor de edad, con el cual convivimos armoniosamente desde siempre.
El esta de novio hace un año, trabaja y piensa en casarse dentro de algún tiempo cuando termine sus estudios.
Yo no he vuelto a formar pareja, me dedico a mi casa, a mi hijo y mi pequeño negocio el que atiendo algunas horas.
Se que estoy en la flor de la edad de una mujer, que soy atractiva, que mi cuerpo hace poner a los hombres calientes, y que si quisiera tendría con quien encamarme. Pero he preferido tener “amiguitos” de plástico con los que juego casi a diario.
Y ahí nace el motivo de este relato.
Un medio día de caluroso verano, vine a casa a comer algo y de paso darme una buena ducha. Pero quizás la temperatura ambiente o que se yo, me hicieron ya desnuda para la ducha ponerme a jugar con un “dildito” en el sofá grande del living. Elijo ese lugar porque me resulta cómodo abrir las piernas por sobre el posa brazos mientras en cuatro me doy abastecimiento desde abajo poniendo el juguetito parado.
No me percate para nada, que mi hijo había regresado, me había estado observando y ante la evidencia de la situación perdió los estribos y se puso en pelotas.
Infinidad de veces me había insinuado cosas sobre mi cuerpo y que lo ponía frenético, pero yo entendía que era solo zalamería de hijo. Pero al verlo allí desnudo, con su verga endurecida acercándose a mi, me confundió de tal modo que no pude articular palabra y menos movimiento alguno. Quede como petrificada, clave mi cara contra el negro cuero del mullido sillón buscando desaparecer de aquella difícil situación.
Una mano de mi hijo, acaricio mi cabeza para continuar deslizándose por mi espalda, recorrer la redondez de mi trasero y llegar entre mis piernas a tomar el juguete que me había yo acondicionado. Su otra mano, acaricio mis pechos con una rapidez y destreza que me hizo estremecer en un sinsentido de sentidos que se despertaban con lujuria.
Fue su polla dura, caliente, viril lo que sentí en mi cuello, como buscando atravesar mi garganta.
Ya todo su cuerpo estaba apoyándose sobre mi humanidad, apretándome contra el respaldo del gran sillón.
Quise buscar una salida, pero estaba envuelta en el…… y sus palabras eran directas, francas, sin preámbulos.
-Estas caliente, mami, así que vas a probar una buena verga, después de chuparla un poquito…… si, calladita, calladita que vas a tener la boquita ocupada.
Pensé en resistirme, porque nuestra moral así lo exigiría, pero pensé en tanto tiempo sola, en tantos momentos en que el me había insinuado cosas que yo nunca quise creer que fueran ciertas. En la veces que le mostré mi desnudez, pensando que la confianza con un hijo estaría a salvo del deseo sexual.
No se cuanto tiempo estuvo allí, manoseándome, mas tampoco se como fue que su polla entro en mi boca, haciéndome sentir un ardor lujurioso fruto del olorcito a pija caliente, a morbo desenfrenado, a macho.
Y se la comencé a chupar, lentamente, como si saboreara un fruto prohibido, el cual me estaban regalando desde un paraíso trasgresor. Lo lamí con tantas ganas que, mi deseo fue creciendo, creciendo.
Cuando el me pidió que abrirá las piernas, lo hice obediente, cuando el me exigió que las extendiera abriéndolas al máximo, supe cuan entregada a ese juego incestuoso que me estaba el proponiendo.
Su boca lleno mi vulva, mis labios se abrieron, los labios interiores se endurecieron con su lengua y mi clítoris estallaba en frenéticos movimientos que le imprimía su boca.
- Basta, por favor….. exclame al momento que me comenzaban a brotar chorros de placer en explosiva acabada…….
- Abrírmela, dijo secamente.
Su polla comenzó a entrarme con un desparpajo brutal, que me pareció interminable, hasta el punto que mis gritos gimiendo, eran acicate para que el me la mandara a fondo.
Me cogió con vehemencia, como si hubiera aflorado años de contención sin sentido y sin vergüenza. Termine hamacándome al unísono con sus arremetidas, devolviéndole sus cogidas con una lujuria desconocida en mi.
Gozaba yo en la misma proporción que su enorme verga. Ya no tenia sentimientos encontrados, nada de que preocuparse una tiene cuando le están llenando la cuca de goce.
- En cuatro, mamita, ahora en cuatro, me exigió mi muchachito.
Obedecí al instante que el me la retiro, suponiendo bien que el me la mandaría guardar de nuevo desde atrás, cosa que a mi siempre me había gustado.
Fue al voltearme que no solo sentí que el me tomaba de las caderas para comenzar a metérmela de nuevo, vi algo inesperado……. en el otro sillón, completamente desnudo estaba Federico, el jefe de mi hijo.
Es que habían tenido asueto en el banco por el feriado y se habían venido a casa, cosa que yo no lo imaginaba.
Que hace él….. dije, a tiempo que recibí un chirlo de mi hijo y el imperativo, - Calladita nena, calladita te dije…….que ahora el te va a dar cariñito……
Federico, entendió que era su turno, pues se arrimo por el respaldo del sillón y tomando mi cara con las dos manos, me dio su grueso pollon a chupar, mientras se movia cogiéndome la boca. Federico era un amigo de mi ex marido, que le consiguió el empleado a mi Robertito cuando fue mayorcito.
- Dale que no me aguanto, le dijo a mi hijo…… avisando que se iba a acabar……
- Veni, dale, mira que linda conchita tiene esta chica para vos……..y te esta esperando…… - Verdad mamita!!!
Federico me la metió groseramente, pero estaba yo tan caliente, abierta y querendona que comencé a gozar como yegua en celo, con un orgasmo continuado que hizo acabar al macho que me ensartaba.
Federico se acabo y se fue. Roberto me hizo montarlo para gozarme mientras yo lo cabalgaba.
- Esta noche, después que descanses, la sigo, me dijo….. te voy a hacer la colita, que la temes riquísimaaaaaaaa….. y me lleno la conchita de leche….. jadeando y riendo.
Me conto que el hacia tríos con la mujer de su jefe y el jefe desde hacia largo tiempo, que ya habían hablado sobre el estado tan atractivo de mi físico, de mi devoción por los juguetitos y que era un desperdicio no darme unas buenas cogidas. Así que, si bien no lo habían programado, lo habían pensado, y yo ese medio día les había abierto las puertas a la gran posibilidad de darme fiestitas.
Supe que dentro del programa, por ellos elaborado, estaba hacerme la doble penetración, por lo que esa noche mi hijo se dedicaría a tenerme siempre abierto el culito.
Que si hacia falta, ya que ellos también tendrían que atender a la mujer de Federico, mi hijo se encargaría de seleccionar buenos machos para regalarme lo que el dijo….. lo tenés muy bien merecido.
Por supuesto que desde aquel feriado, por mi no esperado, tengo una vida sexual plena.

jueves, 2 de junio de 2011

La Sra. del Dr.


Me sacude la modorra y me acomodo para dormitar otro poquito….. Pero me jode esa sensación de inquieta morbosidad que tengo en el cuerpo. Y pienso y me dejo llevar por esos pensamientos volátiles que se arremolinan en mi mente. Allí en mi cama matrimonial, pienso en mi esposo, medico excelente, que partió temprano a sus obligaciones….. Sin antes llevar de regreso al aeropuerto a sus dos amigos de juventud.
Esos amigos que ya estuvieron en nuestra casa una semana, visitando nuestro pueblo rural, trabajando en inseminación artificial, y ahora volvieron a lo mismo pero hoy, como dije, se fueron temprano.
Ellos son también causa de mi estado actual, pues están bien físicamente, son algo atrevidos y locuaces, lo que varias veces llevo nuestra conversación hacia el sexo, donde confesé sin rubor la poca actividad de mi marido, su minima resistencia, mas lo elemental que era. Ellos jovialmente recordaron que mi Cesar, siempre había sido de ese modo, y se apenaban por verme tan “hambrienta y sin cosecha”. Que ahora que la presidenta Cristina había inaugurado el Canpo para el campo, podría recoger muy buena producción, si yo los dejaba hacer el trabajo.
Tan solo por recordarlos, me moje, pese a que nada había pasado con ellos, mas que esas conversaciones algo subida de tono y confeccionarlo de por medio.
Pensé en levantarme e ir a lo de Irene, una amiga con la que nos entendemos muy bien sexualmente, pero que no frecuento desde que comenzó a insistir en incluir en nuestras “secciones” a su marido. No, eso no lo podría hacer yo. Putita, si, calentona si, pero también muy fiel.
Debo darme una ducha, me dije…. Pero antes puedo jugar un poquito….. Asi que me estire a la mesita de luz, tome mi Dildo doble penetración, el que me regalo mi esposo, y comencé a jugar con mi cuerpo suave….tiernamente.
Siempre a poco de comenzar esos juegos, me pongo en cuatro, haciendo que el Dildo, entre libre desde atrás a mis dos cavidades calientes y jugosas.
Mi cara se hundía en la almohada perfumada y de un verde tenue…. mis pensamientos revoloteaban en recuerdos, como aquella única vez que le puse cuernitos a mi Cesar, en Alemania, dejándome coger por un seductor masajista en un hotel de lujo donde nos alojábamos. El nunca se entero.
Mi goce era perfecto…. aquel aparatito era como hecho para mi, me masajeaba vibrando mi cuevita, mientras aquel pedacito de verga chiquita me abria el culito. Me lo abria para ponerme luego otro mas grande, mientras me daba el vibrador a pleno sobre el clítoris.
Cuando sentí unas manos sobre mi espalda, mas otras sobre mis piernas…. Gire rápido manoteando las sabanas para taparme. Allí estaban Sergio y Amadeo, sorprendiéndome en aquella auto-orgia matinal.
-Que hacen, ché!-
-Nos deleitamos con esta rubiecita caliente que tiene nuestro amigo por mujer.-
-Como te gusta gozar!!!, Yamilita.-
Me acurruque a la defensiva, pero ellos llevaban gran ventaja. Fue en vano mis ruegos para que se fueran, sinceros al principio, falsos después, y sin sentido por ultimo.
Estaba yo expuesta, caliente, sinceramente deseosa de tener sexo. No lo quería admitir, pero aquellas manos comenzaron a hacer estragos, aquellas palabras no me dejaban respuesta correcta.
Sergio avanzaba sobre mis piernas, manoseándolas, abriéndomelas y dejándolas a la vista. El decía que yo estaba riquísima, que mi marido siempre había sido un precornudo, al no darme la lata que me correspondía y merecía.
Amadeo, fue puntualmente hábil al pegar golpecitos con sus dedos sobre mis pezones aun hinchados por mi propia preparación. El insistía en que yo quería, que yo tenía ganas de dejarlos hacer, que era una perrita caliente esperando sus huesitos ricos.
Amadeo, olía mi Dildo, pasando la lengua…. –hummm..., que rica esta la cremita de la cuevita de oro…… ves Sergio, esto debes llevarle de regalo a tu señora, y traerme los juguitos a probar…
Sergio tomo el aparatito y se lo metió en la boca, mirándome y pidiéndome más juguitos.
Yo fui aflojando en ideas, y rechazos, hasta el punto de que abierta de piernas dejaba que Sergio lamiera mi conchita abierta, mientras que Amadeo, rechupaba mis tetas sin parar.
Verdad que queres Yamilita… verdad que queres?
Pase de aquellos cada vez mas apagados no, a una categórica suplica…. Por favor muchachos, quiero que me cojan toda, toda, toda.
Pronto aquellos slips estampados con figuritas del pato Donald, se acercaron a mi cara, para escabullirse dejándome ver un increíble pedazo, soberbio, duro, eréctil, masculino, al que muy prontamente tuve en mi boca el garrote de Amadeo. Gire para comérmelo mejor, poniéndome en cuatro otra vez, lo que permitió a Sergio, volver a ponerme el Dildo, cosa que me hizo suspirar ya completamente entregada., a tal punto que otra vez pedí ser cojida.
No hubo que hacer otros reclamos, senti al bueno de Sergio, ensartarme desde atrás con un fierro tan caliente y largooooo que me hizo explotar en aquella primera entrada en un orgasmo súper eficiente.
Sin parar de gemir, pedí a Amadeo, - Dámela vos ahora papito-
Así mientras la colosal verga de Amadeo me entraba en mi ya espumosa concha, acabando a mares, pude relamer la mojada pija de Sergio, que aun no había tenido su primera bajada.
No paraban de hablar, dicendome lo puta que era. De que desde el primer día que me vieron querían voltearme, de que ya habían visto mi figura en fotos “atrevidas” que me había auto sacado en la Web. Sabían mucho de mí, evidentemente.
Me tendieron en la cama, mis piernas apuntaron el techo, haciéndome sentir por turno unas fenomenales cojidas, a las que conteste acabándome sin pausa mientras que ellos me regalaron cada uno a su turno su primer polvo a la mujer de su mejor amigo.
Mi cama matrimonial era un verdadero desastre….. Pero no sentía yo mayores culpas. Y mientras saboreaba el licor que ellos me trajeron, les conté abiertamente, que en realidad yo lo había deseado, pero que nunca hubiera hecho nada para lograrlo. Y que hecho el hecho quería seguirlo disfrutando.
Me puse en pose para intentar levantar la larga verga de Amadeo, que pronto fue tensándose y poniéndose muy rica. Cuando lo tuve, a punto, le pedí montarla, y bajo la atenta mirada de ambos, me fui sentando, metiéndomela de a poquito, gozándola y balbuceando que me gustaba, me gustaba, si que me gustaba.
Ya cabalgando, tuve la otra viril cosa en mi boca, la que deje tan dura, como la primera vez. A esa también monte un largo rato.
Sentía que la conchita me ardía, a tiempo que me iba quedando sin jugos en mis repetidos orgasmos.
Cuando me pidieron la cola, estaba tan ciega, entregada, sumisa, viviendo en el limbo, que solo atine a decir…..- con cremita eh-
Hacia años que no tenia una verga en mi retaguardia, desde que era soltera con un ex novio, pero de esos placeres una nunca se olvida, así, que acompañando a la labor de los muchachos, los lleve a que se acabaran en lo profundo de mi colita.
Los epítetos que me lanzaban eran soeces, irrepetibles, pero de conchudita, puta, perra, degenerada, reina de pijas, potra….. era lo menos que me decían.
Ellos no se habían ido a la mañana porque no había vuelos…. Pero esa tarde, debían partir.
Reacomode la alcoba, y los recibí después de que ellos se dieran una ducha.
Yo quería algo, pero no me animaba a pedirles.
Los acosté, chapándoles las vergas, que eran tan querendonas que otra vez se pararon.
Ellos me regalaban caricias, besos, que también me ponían querendona.
Pensé en pedirles, abiertamente que quería algo, pero ellos decidieron, cogerme semi parada, con una pierna sobre la cama y la otra en el piso.
Me recontra gusto, hamacarme a gusto mientras sentía sus flautas entrar y salir, mas mirándolas al espejo como me abrían mi cueva. Mirar aquello, sentir como me la clavaban, mientras tenia otra pija esperando, me llevo al orgasmo.
Mi orgasmo fue impresionante, avasallador, y solo atine a tirarme sobre Sergio, para montármelo a caballito, pero así sobre el borde de la cama, deje mi colita bien apuntada a la polla de Amadeo.
Amadeo, me la acerco, acomodándola suavemente. Al momento que comenzó a metérmela, aun sin salir de aquel orgasmo impresionante, alcance a susurrar, - Eso, eso es lo que quiero, amorcitos….. Las quiero a las dos adentro-
No debe haber sensación más sabrosa para quienes como yo gustan de coger con locura, que sentir que te penetran dos vergas a la vez.
Quizás sea por eso que comencé a llorar como desesperada, contorneándome como víbora por parir, sacándome años y años de contención sexual. Como enajenada, no quería que pararan de cogerme, y hasta me enoje cuando me la sacaron para cambiarse de lugar. Quería tenerlos bien adentro.
Se fueron.
Esa noche cuando llego Cesar, encontró a su mujer descansando a causa de una supuesta jaqueca, que en realidad eran los cuernos de su marido, pero la casa estaba en orden. Se avecinan las pascuas, y pronto se que ellos volverán.