Felicies intercambiantes

sábado, 11 de junio de 2011

Camion doble cabina

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miércoles, 8 de junio de 2011

mi hijo y su jefe


Esto puede ser catalogado como descomunal o descabellado, pero e exactamente lo que me sucedió.
Soy una mujer separada hace años con un hijo ya mayor de edad, con el cual convivimos armoniosamente desde siempre.
El esta de novio hace un año, trabaja y piensa en casarse dentro de algún tiempo cuando termine sus estudios.
Yo no he vuelto a formar pareja, me dedico a mi casa, a mi hijo y mi pequeño negocio el que atiendo algunas horas.
Se que estoy en la flor de la edad de una mujer, que soy atractiva, que mi cuerpo hace poner a los hombres calientes, y que si quisiera tendría con quien encamarme. Pero he preferido tener “amiguitos” de plástico con los que juego casi a diario.
Y ahí nace el motivo de este relato.
Un medio día de caluroso verano, vine a casa a comer algo y de paso darme una buena ducha. Pero quizás la temperatura ambiente o que se yo, me hicieron ya desnuda para la ducha ponerme a jugar con un “dildito” en el sofá grande del living. Elijo ese lugar porque me resulta cómodo abrir las piernas por sobre el posa brazos mientras en cuatro me doy abastecimiento desde abajo poniendo el juguetito parado.
No me percate para nada, que mi hijo había regresado, me había estado observando y ante la evidencia de la situación perdió los estribos y se puso en pelotas.
Infinidad de veces me había insinuado cosas sobre mi cuerpo y que lo ponía frenético, pero yo entendía que era solo zalamería de hijo. Pero al verlo allí desnudo, con su verga endurecida acercándose a mi, me confundió de tal modo que no pude articular palabra y menos movimiento alguno. Quede como petrificada, clave mi cara contra el negro cuero del mullido sillón buscando desaparecer de aquella difícil situación.
Una mano de mi hijo, acaricio mi cabeza para continuar deslizándose por mi espalda, recorrer la redondez de mi trasero y llegar entre mis piernas a tomar el juguete que me había yo acondicionado. Su otra mano, acaricio mis pechos con una rapidez y destreza que me hizo estremecer en un sinsentido de sentidos que se despertaban con lujuria.
Fue su polla dura, caliente, viril lo que sentí en mi cuello, como buscando atravesar mi garganta.
Ya todo su cuerpo estaba apoyándose sobre mi humanidad, apretándome contra el respaldo del gran sillón.
Quise buscar una salida, pero estaba envuelta en el…… y sus palabras eran directas, francas, sin preámbulos.
-Estas caliente, mami, así que vas a probar una buena verga, después de chuparla un poquito…… si, calladita, calladita que vas a tener la boquita ocupada.
Pensé en resistirme, porque nuestra moral así lo exigiría, pero pensé en tanto tiempo sola, en tantos momentos en que el me había insinuado cosas que yo nunca quise creer que fueran ciertas. En la veces que le mostré mi desnudez, pensando que la confianza con un hijo estaría a salvo del deseo sexual.
No se cuanto tiempo estuvo allí, manoseándome, mas tampoco se como fue que su polla entro en mi boca, haciéndome sentir un ardor lujurioso fruto del olorcito a pija caliente, a morbo desenfrenado, a macho.
Y se la comencé a chupar, lentamente, como si saboreara un fruto prohibido, el cual me estaban regalando desde un paraíso trasgresor. Lo lamí con tantas ganas que, mi deseo fue creciendo, creciendo.
Cuando el me pidió que abrirá las piernas, lo hice obediente, cuando el me exigió que las extendiera abriéndolas al máximo, supe cuan entregada a ese juego incestuoso que me estaba el proponiendo.
Su boca lleno mi vulva, mis labios se abrieron, los labios interiores se endurecieron con su lengua y mi clítoris estallaba en frenéticos movimientos que le imprimía su boca.
- Basta, por favor….. exclame al momento que me comenzaban a brotar chorros de placer en explosiva acabada…….
- Abrírmela, dijo secamente.
Su polla comenzó a entrarme con un desparpajo brutal, que me pareció interminable, hasta el punto que mis gritos gimiendo, eran acicate para que el me la mandara a fondo.
Me cogió con vehemencia, como si hubiera aflorado años de contención sin sentido y sin vergüenza. Termine hamacándome al unísono con sus arremetidas, devolviéndole sus cogidas con una lujuria desconocida en mi.
Gozaba yo en la misma proporción que su enorme verga. Ya no tenia sentimientos encontrados, nada de que preocuparse una tiene cuando le están llenando la cuca de goce.
- En cuatro, mamita, ahora en cuatro, me exigió mi muchachito.
Obedecí al instante que el me la retiro, suponiendo bien que el me la mandaría guardar de nuevo desde atrás, cosa que a mi siempre me había gustado.
Fue al voltearme que no solo sentí que el me tomaba de las caderas para comenzar a metérmela de nuevo, vi algo inesperado……. en el otro sillón, completamente desnudo estaba Federico, el jefe de mi hijo.
Es que habían tenido asueto en el banco por el feriado y se habían venido a casa, cosa que yo no lo imaginaba.
Que hace él….. dije, a tiempo que recibí un chirlo de mi hijo y el imperativo, - Calladita nena, calladita te dije…….que ahora el te va a dar cariñito……
Federico, entendió que era su turno, pues se arrimo por el respaldo del sillón y tomando mi cara con las dos manos, me dio su grueso pollon a chupar, mientras se movia cogiéndome la boca. Federico era un amigo de mi ex marido, que le consiguió el empleado a mi Robertito cuando fue mayorcito.
- Dale que no me aguanto, le dijo a mi hijo…… avisando que se iba a acabar……
- Veni, dale, mira que linda conchita tiene esta chica para vos……..y te esta esperando…… - Verdad mamita!!!
Federico me la metió groseramente, pero estaba yo tan caliente, abierta y querendona que comencé a gozar como yegua en celo, con un orgasmo continuado que hizo acabar al macho que me ensartaba.
Federico se acabo y se fue. Roberto me hizo montarlo para gozarme mientras yo lo cabalgaba.
- Esta noche, después que descanses, la sigo, me dijo….. te voy a hacer la colita, que la temes riquísimaaaaaaaa….. y me lleno la conchita de leche….. jadeando y riendo.
Me conto que el hacia tríos con la mujer de su jefe y el jefe desde hacia largo tiempo, que ya habían hablado sobre el estado tan atractivo de mi físico, de mi devoción por los juguetitos y que era un desperdicio no darme unas buenas cogidas. Así que, si bien no lo habían programado, lo habían pensado, y yo ese medio día les había abierto las puertas a la gran posibilidad de darme fiestitas.
Supe que dentro del programa, por ellos elaborado, estaba hacerme la doble penetración, por lo que esa noche mi hijo se dedicaría a tenerme siempre abierto el culito.
Que si hacia falta, ya que ellos también tendrían que atender a la mujer de Federico, mi hijo se encargaría de seleccionar buenos machos para regalarme lo que el dijo….. lo tenés muy bien merecido.
Por supuesto que desde aquel feriado, por mi no esperado, tengo una vida sexual plena.

lunes, 6 de junio de 2011

El TC 2000 en el Chaco.




TC 2000 EN EL CHACO
Me llamo María Laura, tengo 23 años y desde hace uno trabajo como promotora para el Team Toyota de TC 2000. El fin de semana pasada estuvimos en Resistencia-Chaco, todas mis compañeras, el equipo de mantenimiento, logística, mecánica y todos los demás.
Ganamos, y además hicimos el 1-2 porque Matías logro el primer puesto, y Mariano llego 2do. Eso nos dio más que motivos para festejar a lo grande. Siempre lo hacemos, mas ahora que estamos pasando un gran momento dado la diferencia de rendimiento de nuestros formidables Toyotas.
Quedamos para la hora 23, en la carpa grande junto al tráiler principal, así que resolvimos con las chicas que a pesar de la intensas jornadas vividas, allí estaríamos para homenajear a nuestros triunfadores.
Salí del hotel donde nos hospedábamos ya pasadas las 23, y por pura casualidad, pasaba Leo, de mantenimiento, que se ofreció en llevarme en su flamante moto, ya que el autódromo esta algo retirado. Me costo acomodarme en el asiento, porque la cortita minifalda que me había puesto no tapaba nada en esa posición.
Llegamos, la oscuridad reinaba pese a que aun varios equipos estaban armando la retirada, y solo en nuestro bunker había iluminación, música fuerte con evidente ambiente de fiesta.
En la puerta nos encontramos con Seba, quien dijo que nos esperaban adentro. Entramos, la música copaba el ambiente, las luces encandilaban la entrada pero no dejaban ver el interior, así que medio a tientas fuimos avanzando yo bien pegadita a Leo.
Los grandes sillones y sofás camas estaban puestos en círculo rodeando la mesita ratona plegable. No vi a mis compañeras, por lo que pensé… oh, me adelante demasiado. Ya de entrada, Jorge me alcanzo un vaso lleno, refrescante, riquísimo, algo de subido valor etílico.
Salude a los otros tres chicos, Sergio, Manuel y Federico, preguntando por los demás.
- Estamos todos dijo Leo, la fiesta la hacemos nosotros cinco y vos Laurita.
- Es una broma, ¿verdad?
- No, para nada…… es exactamente lo que programamos.
No salía yo de mi asombro, incrédula de lo que estaba viviendo, porque si era cierto, las chicas no me avisaron que no venían después de haberme dicho que no faltara, que en esos festejos veníamos todos, jefes, pilotos, sponsors, todos, todos. Allí eran los 5 chicos y yo… no se, pero me pareció ridículo reunirnos a festejar solo nosotros. Supuse que era broma y que los demás pronto vendrían.
Nunca llegaron….. y a poco tiempo los chicos estaban organizando una sección de fotos, pidiéndome posara con ellos, uno por uno…. Terminada la primera ronda, vamos por la otra, pero esta vez temes que mostrar algo mas sustancioso, o sea que se te vean las gomas….
La primera ronda etílica, había pasado, la segunda venia medio cargada, más para mí que soy bastante flojita…. Así que muy alegre, saque pecho para la primera foto…. Pero ellos no se conformaban, quería que lo hiciera sin sostén, para que se notara la mercadería……. Me di vuelta, quite el sostén y la blusa dejaba ver mis tetas y se notaban los pezones…… Así dije…. No pidan más.
La primera foto con Seba, fue bien, con Leo fue mas subida, porque el se puso desde atrás rodeándome con sus manotas mis tetas, al momento del flash……Federico, mas osado, quiso y logro que se vieran mis pechos al desnudo junto a su cara; Manuel poso besando un pezón ya durito; finalmente Sergio quería quitarme la minifalda, minifalda que después de varios minutos de forcejeo fue a parar no se donde, para que posara yo junto a el con mi diminuta tanguita hilo dental. Festejaron eso a lo grande.
-María Laura, ponete en bolas…. Dale.
- Estas loco, vos.-
- Che, se resiste la nena….. así que démosle una lección por su desobediencia……acto seguido se me vinieron encima, no escuchando mis ruegos, me quitaron, zapato, tangas, dejándome desnuda, ya siendo pasta de besos, lamidas, palmaditas con toda clase de toqueteos muy subidos de sexualidad y sin respeto.
Los comentarios, palabras y cosas soeces que me dijeron son aquellas propias de muchachones atrevidos, porque de yegua puta, a diosa divina….. Me dijeron de todo.
- Quizás haya sido la bebida, o mi cabeza liviana. Aquello me pareció un juego, nada más. Pero comenzó a ir cada vez a mas, porque ya me mordían los pezones, dedos se metían en mi vulva y hasta alguno oso meterme un dedo en el hoyito trasero…… dando la impresión que yo flaqueaba en mis defensas porque deje de gritar solicitando que me dejaran, a solicitar que no me hicieran daño. –Hagan lo que quieran, pero no me lastimen, está.-

Bajaron un poco la música, atenuaron las luces, pero aumentaron sus requerimientos, porque bailando en circulo, fui pasando de brazos en brazos, para ir notando que cada vez se ponían mas requeridores…. a punto que ya alguno sacaba su cosa y me la refregaba en mi cuerpo.
Allí comprendí, que la cosa no iba a ser de fácil manejo, porque no parecían tener freno, a mi se me estaba desgastando el caucho moral para comenzar a perder liquido de freno, mas jugos que aparecían en mi entrepierna, fruto de un recalentamiento prematuro.
Decidí ir a boxes, baje la velocidad, y les pregunte
- che, que quieren de mí.-
- Te queremos coger, Laurita, bien cogidita.
- Fue como si me hubieran recargado combustible, llantas nuevas y otra vez a la pista….. Porque Salí arando y derrapando entre un mar de manos y pijas, que chupaba a izquierda y derecha.
Mi adicción al sexo oral estuvo totalmente cubierta, porque fueron los cinco que metieron sus lenguas en mi cuevita, haciéndome desparramar alaridos de placer.
No podría decir cuantas veces chupe y chupe, ni en que orden, si se que pronto estaba allí, en cuatro patas, siempre con una dura pija haciéndome gemir cuando se metía en mi abierta vagina, con alguna pija que golpeaba mi espalda, sin dejar de tener una buena porción dentro de mi boca. Nunca me había pasado, pero me había emputecido de golpe, sacudiendo mis curvas para que ellos disfrutaran de mi cuerpo, totalmente ofrecida, dispuesta a quemar etapas, vuelta a vuelta.
Sentí que mis piernas se aflojaban más y más fruto de mis orgasmos furiosos, debilitando mis fuerzas…. Pero antes de que se detuviera la maquina, uno de ellos resolvió empujar mi humanidad desde atrás sacándome furiosos gritos de desesperación al sentir que me rajaban el culito. Se que aquellas nalgas son de las mas miradas en cada carrera, que este culito mío es deseado por miles, y ahora estaba siendo taladrado por los chico de mantenimiento de una forma brutal. El caño de escape suele ser a veces un elemento importante en el logro de satisfacción.
Los tiempos eran libres, no había cronometro ni orden, algunos se salían de pista rápidamente, otros rendían vueltas y vueltas mejorando performances.
La música era suave, las luces eran las del amanecer en aquel circuito chaqueño, ellos exhaustos, satisfechos, pero siempre mimosos, tratándome suavemente…..me había recontra cogido toda la noche. Fue mi festejo debut en la categoría.

jueves, 2 de junio de 2011

La Sra. del Dr.


Me sacude la modorra y me acomodo para dormitar otro poquito….. Pero me jode esa sensación de inquieta morbosidad que tengo en el cuerpo. Y pienso y me dejo llevar por esos pensamientos volátiles que se arremolinan en mi mente. Allí en mi cama matrimonial, pienso en mi esposo, medico excelente, que partió temprano a sus obligaciones….. Sin antes llevar de regreso al aeropuerto a sus dos amigos de juventud.
Esos amigos que ya estuvieron en nuestra casa una semana, visitando nuestro pueblo rural, trabajando en inseminación artificial, y ahora volvieron a lo mismo pero hoy, como dije, se fueron temprano.
Ellos son también causa de mi estado actual, pues están bien físicamente, son algo atrevidos y locuaces, lo que varias veces llevo nuestra conversación hacia el sexo, donde confesé sin rubor la poca actividad de mi marido, su minima resistencia, mas lo elemental que era. Ellos jovialmente recordaron que mi Cesar, siempre había sido de ese modo, y se apenaban por verme tan “hambrienta y sin cosecha”. Que ahora que la presidenta Cristina había inaugurado el Canpo para el campo, podría recoger muy buena producción, si yo los dejaba hacer el trabajo.
Tan solo por recordarlos, me moje, pese a que nada había pasado con ellos, mas que esas conversaciones algo subida de tono y confeccionarlo de por medio.
Pensé en levantarme e ir a lo de Irene, una amiga con la que nos entendemos muy bien sexualmente, pero que no frecuento desde que comenzó a insistir en incluir en nuestras “secciones” a su marido. No, eso no lo podría hacer yo. Putita, si, calentona si, pero también muy fiel.
Debo darme una ducha, me dije…. Pero antes puedo jugar un poquito….. Asi que me estire a la mesita de luz, tome mi Dildo doble penetración, el que me regalo mi esposo, y comencé a jugar con mi cuerpo suave….tiernamente.
Siempre a poco de comenzar esos juegos, me pongo en cuatro, haciendo que el Dildo, entre libre desde atrás a mis dos cavidades calientes y jugosas.
Mi cara se hundía en la almohada perfumada y de un verde tenue…. mis pensamientos revoloteaban en recuerdos, como aquella única vez que le puse cuernitos a mi Cesar, en Alemania, dejándome coger por un seductor masajista en un hotel de lujo donde nos alojábamos. El nunca se entero.
Mi goce era perfecto…. aquel aparatito era como hecho para mi, me masajeaba vibrando mi cuevita, mientras aquel pedacito de verga chiquita me abria el culito. Me lo abria para ponerme luego otro mas grande, mientras me daba el vibrador a pleno sobre el clítoris.
Cuando sentí unas manos sobre mi espalda, mas otras sobre mis piernas…. Gire rápido manoteando las sabanas para taparme. Allí estaban Sergio y Amadeo, sorprendiéndome en aquella auto-orgia matinal.
-Que hacen, ché!-
-Nos deleitamos con esta rubiecita caliente que tiene nuestro amigo por mujer.-
-Como te gusta gozar!!!, Yamilita.-
Me acurruque a la defensiva, pero ellos llevaban gran ventaja. Fue en vano mis ruegos para que se fueran, sinceros al principio, falsos después, y sin sentido por ultimo.
Estaba yo expuesta, caliente, sinceramente deseosa de tener sexo. No lo quería admitir, pero aquellas manos comenzaron a hacer estragos, aquellas palabras no me dejaban respuesta correcta.
Sergio avanzaba sobre mis piernas, manoseándolas, abriéndomelas y dejándolas a la vista. El decía que yo estaba riquísima, que mi marido siempre había sido un precornudo, al no darme la lata que me correspondía y merecía.
Amadeo, fue puntualmente hábil al pegar golpecitos con sus dedos sobre mis pezones aun hinchados por mi propia preparación. El insistía en que yo quería, que yo tenía ganas de dejarlos hacer, que era una perrita caliente esperando sus huesitos ricos.
Amadeo, olía mi Dildo, pasando la lengua…. –hummm..., que rica esta la cremita de la cuevita de oro…… ves Sergio, esto debes llevarle de regalo a tu señora, y traerme los juguitos a probar…
Sergio tomo el aparatito y se lo metió en la boca, mirándome y pidiéndome más juguitos.
Yo fui aflojando en ideas, y rechazos, hasta el punto de que abierta de piernas dejaba que Sergio lamiera mi conchita abierta, mientras que Amadeo, rechupaba mis tetas sin parar.
Verdad que queres Yamilita… verdad que queres?
Pase de aquellos cada vez mas apagados no, a una categórica suplica…. Por favor muchachos, quiero que me cojan toda, toda, toda.
Pronto aquellos slips estampados con figuritas del pato Donald, se acercaron a mi cara, para escabullirse dejándome ver un increíble pedazo, soberbio, duro, eréctil, masculino, al que muy prontamente tuve en mi boca el garrote de Amadeo. Gire para comérmelo mejor, poniéndome en cuatro otra vez, lo que permitió a Sergio, volver a ponerme el Dildo, cosa que me hizo suspirar ya completamente entregada., a tal punto que otra vez pedí ser cojida.
No hubo que hacer otros reclamos, senti al bueno de Sergio, ensartarme desde atrás con un fierro tan caliente y largooooo que me hizo explotar en aquella primera entrada en un orgasmo súper eficiente.
Sin parar de gemir, pedí a Amadeo, - Dámela vos ahora papito-
Así mientras la colosal verga de Amadeo me entraba en mi ya espumosa concha, acabando a mares, pude relamer la mojada pija de Sergio, que aun no había tenido su primera bajada.
No paraban de hablar, dicendome lo puta que era. De que desde el primer día que me vieron querían voltearme, de que ya habían visto mi figura en fotos “atrevidas” que me había auto sacado en la Web. Sabían mucho de mí, evidentemente.
Me tendieron en la cama, mis piernas apuntaron el techo, haciéndome sentir por turno unas fenomenales cojidas, a las que conteste acabándome sin pausa mientras que ellos me regalaron cada uno a su turno su primer polvo a la mujer de su mejor amigo.
Mi cama matrimonial era un verdadero desastre….. Pero no sentía yo mayores culpas. Y mientras saboreaba el licor que ellos me trajeron, les conté abiertamente, que en realidad yo lo había deseado, pero que nunca hubiera hecho nada para lograrlo. Y que hecho el hecho quería seguirlo disfrutando.
Me puse en pose para intentar levantar la larga verga de Amadeo, que pronto fue tensándose y poniéndose muy rica. Cuando lo tuve, a punto, le pedí montarla, y bajo la atenta mirada de ambos, me fui sentando, metiéndomela de a poquito, gozándola y balbuceando que me gustaba, me gustaba, si que me gustaba.
Ya cabalgando, tuve la otra viril cosa en mi boca, la que deje tan dura, como la primera vez. A esa también monte un largo rato.
Sentía que la conchita me ardía, a tiempo que me iba quedando sin jugos en mis repetidos orgasmos.
Cuando me pidieron la cola, estaba tan ciega, entregada, sumisa, viviendo en el limbo, que solo atine a decir…..- con cremita eh-
Hacia años que no tenia una verga en mi retaguardia, desde que era soltera con un ex novio, pero de esos placeres una nunca se olvida, así, que acompañando a la labor de los muchachos, los lleve a que se acabaran en lo profundo de mi colita.
Los epítetos que me lanzaban eran soeces, irrepetibles, pero de conchudita, puta, perra, degenerada, reina de pijas, potra….. era lo menos que me decían.
Ellos no se habían ido a la mañana porque no había vuelos…. Pero esa tarde, debían partir.
Reacomode la alcoba, y los recibí después de que ellos se dieran una ducha.
Yo quería algo, pero no me animaba a pedirles.
Los acosté, chapándoles las vergas, que eran tan querendonas que otra vez se pararon.
Ellos me regalaban caricias, besos, que también me ponían querendona.
Pensé en pedirles, abiertamente que quería algo, pero ellos decidieron, cogerme semi parada, con una pierna sobre la cama y la otra en el piso.
Me recontra gusto, hamacarme a gusto mientras sentía sus flautas entrar y salir, mas mirándolas al espejo como me abrían mi cueva. Mirar aquello, sentir como me la clavaban, mientras tenia otra pija esperando, me llevo al orgasmo.
Mi orgasmo fue impresionante, avasallador, y solo atine a tirarme sobre Sergio, para montármelo a caballito, pero así sobre el borde de la cama, deje mi colita bien apuntada a la polla de Amadeo.
Amadeo, me la acerco, acomodándola suavemente. Al momento que comenzó a metérmela, aun sin salir de aquel orgasmo impresionante, alcance a susurrar, - Eso, eso es lo que quiero, amorcitos….. Las quiero a las dos adentro-
No debe haber sensación más sabrosa para quienes como yo gustan de coger con locura, que sentir que te penetran dos vergas a la vez.
Quizás sea por eso que comencé a llorar como desesperada, contorneándome como víbora por parir, sacándome años y años de contención sexual. Como enajenada, no quería que pararan de cogerme, y hasta me enoje cuando me la sacaron para cambiarse de lugar. Quería tenerlos bien adentro.
Se fueron.
Esa noche cuando llego Cesar, encontró a su mujer descansando a causa de una supuesta jaqueca, que en realidad eran los cuernos de su marido, pero la casa estaba en orden. Se avecinan las pascuas, y pronto se que ellos volverán.

martes, 24 de mayo de 2011

Partela en dos Negrito !


- Pártela en dos negrito. Dale lo que está esperando.
Evidentemente, Juancho no había perdido el sentido del humor ya que al decirme eso estaba aprobando lo que hacíamos.
Mientras yo tomaba fuertemente de las caderas a su mujer, esta apretaba mi humanidad contra sus nalgas ofrecidas.
Mercedes estaba recontra buena, y no me iba yo a perderme ese festín. Así que afirme mis rodillas en el borde de la cama matrimonial de los dueños de casa y ensarte desde atrás a la bella mujer. Se la metí suave pero firme, sin darle tiempo a arrepentimientos o a esquives de ultima hora, llegando mi miembro hasta las entrañas calientes de aquella concha abierta para mi.
Ella suspiro fuerte tomando aire profundamente en un jadeo de placer. El la miro complaciente con una mueca de aprobación y festejo, ella le devolvió la mirada con cara lasciva y morbosa sensualidad.
Cuando Yamila me llamo y me explico que no era para fijar una cita con su matrimonio, sino, para preguntarme si estaba dispuesto a iniciar una pareja amiga en un trío, dude un poco pero acepte porque me pueden las ganas de tener sexo.
Yamila me había “pintado” como un morocho con buen miembro, respetuoso, afable y amante del buen sexo. Quizás me vendió bien, aunque yo me considero una persona normal. Con ellos tenemos encuentros cada dos o tres meses, y fueron si para mí los primeros en eso de compartir. El dice que le agrada como trato a su mujer y ella dice que le gusta tener de ves en cuando esas sensaciones de una buena polla taladrándola.
Así fue que aceptada la nueva pareja, nos encontramos en una confitería céntrica.
Iba yo con mi pantalón blanco y chaqueta azul, camino hacia mi cita cuando me distraje mirando un trasero de esos que te hacen vibrar los pendejos de los cojones como para que comience a pararse la pinga. Aquel culo en movimiento, detrás de la delgada tela de un pantalón de buen precio, siguió delante de mí justo, justo y precisamente para entrar a la confitería donde yo tenía mi cita.
Pensé en olvidar mi cita, pero no podía fallarle a mi amiga Yamila, entonces, mientras perdía de vista aquel bombón me dirigí a la barra, donde la pareja a debutar se me presentaría, si es que estaban de acuerdo en aceptarme por mi “pinta”.
Salude al barman, pedí uno a las rocas, pensé en girar y recorrer el lugar con la mirada buscando aquello que me había sobreexcitado, pero no tuve tiempo.
- Hola Simón, veo que eres puntual.
- Hola, supongo que tu eres Juancho.
- Exacto, amigo, el mismo que viste y calza.
- Pues tú dirás en que puedo servirte.
- No, no, amigo, a mi no me tienes que servir…. Jejeje, es a mi Mercedes, con el aval, la presencia y quizás participación de su hombre, que soy yo. Ya me aclaro nuestra común amiga que tu eres hetero al igual que yo. Ven conmigo que mi señora también vino a la cita.
Caramba, rayos y recorcholis !!!, seguí a Juancho, hasta la mesa donde estaba sentadita aquella diosa que me había impactado por su hermoso trasero ¡!!!! No podía caber en mi. No debía cometer errores y dejar escapar aquel manjar que prometía ser Mercedes.
La amplia sonrisa de ella me trajo tranquilidad, sus perfectos dientes blancos, me pintaron una mujer coqueta y cuidada, su escote dejaba sin aliento a quien quisiera imaginar lo que continuaba debajo de la blusa. Claramente tenía unos pechos en concordancia con aquel culito que mi vista ya había gozado.
Me explicaron una y otra vez, sus intenciones e inexperiencias, y yo una y otra vez mi experiencia con mujeres y mi corta trayectoria como par tener de tríos matrimoniales.
Así llegamos a la segunda cita y entrevista.
La tercera vez que me llamo Juancho, para acordar un nuevo encuentro de acercamiento, fui algo atrevido…..
- Mira Juancho, te voy a ser sincero……yo ya los conozco lo suficiente y ustedes a mi también, y en vista que yo ya estoy muy, pero muy caliente con tu mujer, preferiría no seguir masoqueandome, y optar por definir o dejarlo en el recuerdo.
- Pues precisamente eso, quería decirte….. Mercedes quiere y sueña con que le hagas lo que le haces a su amiga y yo quiero verlo y sentir que lo doy lo mejor.
- Entonces?.
- Te esperamos en casa, tipo 22 horas. Ok.
- Ok, Juancho, allí estaré amigo.
Corte y llame a Yamila, quien me conto lo que había hablado en estos días con Mercedes y todo lo que esta estaba esperando de mi….. Que era precisamente lo que yo estaba con ganas de darle….. Una espectacular cogida.
Siendo las 20 horas, ya estaba preparándome para la noche. Una noche a la que esperaba impaciente, expectante, suponiendo que mi sexo tendría con que gozar, y por ello lo lavaba con esmero y cariño, casi una paja pensando en Mercedes.
Debí hacer tiempo cerca de la casa de mis nuevos amigos, para no llegar antes. Así que entre en un barcito y me tome uno a las rocas, lentamente, tal como quería que surgiera esa noche mis placeres con aquella tan deseada dama.
Cuando el deseo es genuino, no hay que perder el impulso de expresarlo.
Así se los exprese a ambos ya dentro de su casa. Un living que dejaba saber que la pareja tenía un buen pasar, mas un buen gusto para el hogar.
No estaba yo nervioso, pero ella vestía una frágil solera en un verde limón, que hacia resaltar sus prendas intima color negro, lo que me provocaba cierto temblor casi novedoso. La mire intensamente, porque una mujer como aquella era para mirarla con los ojos bien abiertos, sin perderle detalle a la talla de la diosa.
Ella se movía expresándose con naturalidad, sonriente, por lo que me estaba diciendo que si se había vestido así, era porque estaba bien de acuerdo con lo que se vendría, tanto que además me regalaba su belleza para que yo estuviera a tono con sus propios deseos.
Ella dio el puntapié al inicio de acciones con un simple,…… vamos muchachos.-
Juancho, la abrazo desprendiendo lentamente los botones de su solera dejándola en su lencería intima. Que bien resaltaba su figura aquel conjuntito. Como dejaba en contraste con su blanca piel aquella sedosa negrura de un fino tul transparente.
- El resto lo sacas tú, me dijo Juancho, animándome.
- En la habitación dijo ella, pasando delante de mí, indicándome el camino al dormitorio.
Que hermoso culo, moviéndose contorneadamente delante de mi, me marcaba el camino…… por lo que resolví decirlo claramente.
- Que hermosura de cuerpo tienes Mercedes, que espalda, que maravilloso culito con estilo querendón!.
- Todo a su tiempo, Simón, que primero quiero conocer tus atributos.-
Tenía unas suaves manos con las que despojo mis ropas, frotando sin cesar mi ya tieso miembro. Jugaba con el como poseída, mirando de vez en cuando a su Juancho, que miembro en mano se pajeaba suavemente.
Se nota que el le insinuaba ir por mas, porque ella decía una y otra vez …. Te parece? Te parece?....
Cuando comenzó a besármela yo perdí el control mental porque rogué como un infante, pidiendo limosnas…. Puedo tocarte Mercedes?, me dejas probarte…?
Sus manos buscaron las mías guiándolas a sus tetas…. Terciopelo de piel blanca calientes, duras, preciosas….
Ya mis manos fueron invadiendo aquel cuerpo, probando limites, mi boca tomo contacto con aquellos carnosos pezones, para comenzar giros en círculos concéntricos cada vez mas amplios, mas húmedos, mas sabrosos.
Su cuello supo de mis besos, mas besos, que bajaban hasta tocar aquel pubis de recortados pendejitos.
- Chúpamela Simón…. finalmente pido ella.
Su vulva carnosa era como dos gajos jugosos de una fruta abierta, tan notoriamente carnosos que se me parecían unos meloncitos hinchados…. que al abrirlos mi lengua dejo al descubierto un clítoris rojizo, braza candente a la que no bien roce suavemente estremeció furiosamente a la diosa de fuego. Y me comí toda aquella fruta…
- Ahhh, que rico me la come, Juanchito…. ¡Mira como me la come papito !!
- Eso Simón,¡ prepárala para ensartarla como naranja para muestra!!!
Mercedita, lanzo sus primeros epítetos soeces, fruto de su calentura magistral, y brincando como una cabrita se me puso en cuatro ofreciéndome su raja entre sus piernas abiertas, mientras su colosal culo al aire, me ataia enormemente.
- Ponemela despacito. Dijo… a lo que respondiera su marido Juancho aquellas palabras del principio.
- Pártela en dos negrito. Dale lo que está esperando.
- Pártela en dos negrito, que la quiero ver gozar.
Así fue que comencé aquel bombeo, aquel mete y saca, para que la diosa gozara. Ellos no dejaban de mirarse, incentivarse con palabras desde cariñosas a salvajes, de cariñito, papito a cornudo, de mamita linda a puta reventada….. de todos se decían mientras yo la cogía cada vez con mas ímpetu.
Lanzada en una catarata de orgasmos, ella se encabrito y tirándose con las piernas bien abiertas sobre la cama, me pido que la montara de esa forma…. a lo que estirándome cuan largo soy, me apoye sobre aquel cuerpo carnoso, que cual planta carnívora envolvió el mío, con brazos y piernas.
Minutos después yo exprese mi eminente estado de explosión, lo que ella no permitió, zafándose hábilmente.
Me tire casi exhausto aun sin acabar, para que ella me montara tan tiernamente que me ponía al borde del abismo pero no me dejaba estallar……. Así fue que moviéndose sobre mi, beso a su marido, al que comenzó a chuparle la pija.
Cuando lo tuvo a punto, me dio unas rápidas embestidas, sabiendo que con ello me despediría de mi calentura en una acabada atroz…… y salido yo de abajo, ella se hizo encular por su marido.
A poco más de un mes, repetimos el encuentro, pero fue cuando ella sin salirse de arriba mío le pidió a su marido que se metiera por detrás.
Su ritmo va lento, al principio y a medida que sube su temperatura llegando al clímax, se bambolea tanto que nos baila cien comparsas carnavalescas en pocos minutos.
Profunda gozadora Mercedes, se las enterraba hasta el tronco y gritaba como desaforada, pidiendo que no aflojáramos….. pero era imposible aguantarle el tren a esa diosa de fuego….. siempre nos termina primero, y digo siempre, porque me llaman casi todos los meses. Así es que comparto esos dos bellos matrimonios, el de mi querida Yamila, a la que valoro como la mejor y Mercedes que tiene un fuego inapagable.

viernes, 13 de mayo de 2011

Jugando con el inalámbrico


Jugando con el inalámbrico


Tito tiene un signo de sexo en el cerebro. Así es, mi marido, siempre esta buscando cosas nuevas para nuestra cama y nuestra pareja.
Cuando me fue indagando sobre eso de intercambio de parejas, lo tuve que ir frenando de a poquito. Si le acepte jugar con consoladores, vibradores y otras cuestiones.
Quien le consigue esos equipitos, es un amigo de la oficina. Lo conocí hace algún tiempo, y hasta salimos en pareja con su señora. Yo se que quizás ellos pretendieron otra cosa, pero no paso de charlas y quedamos como buenos amigos, tanto que este años hemos salido dos veces a bailar juntos.
Hace poco, el amigo trajo una novedad que le enviaron de Europa, un masturbador femenino con mando a distancia. Mamasita que cosa que me resulto especial.
Es como una tanguita, que te la pones con elásticos ajustables, que tiene un triangulo como mariposa con cuerpo de gelatina que te calza justo en la pepa. Te la pones, y cuando accionas o accionan el remoto comienza a masturbarte vibrando justo sobre tu botoncito…… y te vuelve loca, o al menos a mi me derrite toda.
Tiene como siete ritmos diferentes, lo que me provoca variedad y me saca jugos importantes, y al ser inalámbrico mi marido juega con hacerme orgasmar en los lugares más exóticos.
A mi me gusta usarlo porque disfruto mucho, aunque acabarme en la confitería, o en el cine, ha sido cosa para mi extraña.
Su amigo Matías y la esposa Isabel, nos han vuelto a invitar para que salgamos a tomar algo con ellos. El sábado pasado quedamos de encontrarnos.
Tito, mi marido, insistió un poco para que me pusiera el arnés con remoto, y así lo hice.
Cuando nos encontramos, Isabel, para mi sorpresa me pregunto si tenía puesta la tanguita, y allí me enteré de que ella también la llevaba puesta.
El bolichito es agradable, con buena música y discreto.
Fue Matías, el que comenzó el juego, haciendo que Isabel se sonrojara por la acción del masajeador clitorial. Reímos por la ocurrencia.
Fue Tito también el que sin que yo pudiera impedírselo que comenzó a provocarme cortitas excitaciones, a lo que yo reclame a mi esposo, cordura.
Cuando me explico que era un juego, yo ya estaba húmeda y bien cachonda.
Así que cuando ellos propusieron jugar para ver quien lograba que su mujer acabara primero, yo solo atine a reírme. Isabel también parecía excitada y nerviosa.
Así que comenzaron a provocarnos con las vibraciones, ambas nos pusimos cachondas, pero así gozando no lograbamos llegar al clímax.
Fue tremendo, furibundo, brutal, ellos cambiaron de remoto, y por el solo hacho de saber que era Matías el que me estaba provocando eso, a través del control remoto explote sin miramientos viendo que a Isabel le ocurría lo mismo.
Ambas éramos mujeres calientes, cachontas y también trasgresoras, no había dudas.
Quede en una sola pieza, gimiendo e intentando contenerme, no se si por la vergüenza o la novedad.
Ya Matías pidió a Isabel que soltara el vibrador, que se puede separar del arnés, y una vez que lo tuvo, sin reparos se lo ofreció a Tito, para olfatear lo que había logrado. Este olfateo mirándome pero les dijo…..- Muy rico, muy rico.-- A ver Yamila, dame el tuyo para comparar…..
Yo algo celosa, lo saque pronto para poder marcar con mis olores la nariz de mi marido…… pero este muy suelto de cuerpo se lo ofreció a Matías.
Matías me miro, y no solo olfateo el vibrador, lo saboreo pasándole su lenguaza, hasta metérselo en la boca y chupar los restos de mis jugos.
- Exquisitos, puedo asegurar que son exquisitos….. pruébalos Isabel…. Y acto seguido le paso mi pequeño vibrador a su mujer para que esta también lo lamiera.
- Si ella fuera de mente abierta, seguramente que te dejaríamos saborearlos directamente, dijo Tito, para ponerme mas furiosa y descontrolada.
- - Yo tengo la mente como la tengo y no estoy para esas cosas, al menos por ahora, dije, como para no ser tan grosera.
- Pues, esperaría mil años, para saborear de nuevo tus jugos, dijo Matías.
Hablamos de lo que había pasado, con aquel juego, donde yo tuve que admitir que me había excitado mucho mas con el mismo artefacto, tan solo en manos de otro que no fuera mi marido. Ellos sacaron de eso explicaciones filosóficas que yo no quise escuchar.
Así que entre cabildeos, ideas, reflexiones y copas, nos retiramos de aquel bolichito.
- He amigo, tu no estas en condiciones de conducir y yo tampoco….. así que caminemos.
Era real, ambos estaban en copas, mejor dicho, los cuatro estábamos algo empinaditos.
Caminamos y a las pocas cuadras, Tito propuso pasar la noche en el Motel del Centro, cosa que aceptamos al unísono, pues nuestras casas quedaban bastante lejos.
Ellos en la pieza 23, nosotros en la 24.
Nos duchamos y pusimos cómodos en la cama, dispuestos a jugar a pesar de las copas.
Sentimos los golpecitos en la puerta, seguro que eran ellos, dije….. Y así era.
Entraron, y yo tapada con la sabana, los salude extrañada.
- Mira amigo, dijo Matías, que yo no pueda saborear los jugos de tu mujercita, no significa que tu no puedas saborear los de la mía, además hemos venido, por que Isabel quisiera ofrecerte ese honor.
- Será un placer, respondió Tito.
Están borrachos, me dije, pero quede tan absorta y confundida, que no atine a decir ni ah.
Isabel se recostó en la cama, y pude ver como ella misma abría sus piernas, tomaba los labios de su vagina, abriendo su sexo para que mi marido la viera y fuera por ella.
Tito se inclino y perdió su cabeza entre las piernas de Isabel, la que pronto revoleaba los ojos como poseída, sintiendo lo que mi marido sabia hacer, pues era un experto en chuparme la concha.
El atrevido de Matías, saco su polla para dársela a mamar a su mujer, así completaban un trencito los tres.
Tito perdido entre las piernas de Isabel. Isabel abierta de piernas abrazada a las piernas de su marido chapándole el pingo….. y Matías mirándome con una cara de goce que me enternecía…… tanto, que retire la sabana, abrí mis piernas y lo deje acercarse lo que pudo, el resto me acerque yo para que comenzara a comerme el coño.
Lo hacia riquísimo, y verlo allí entre mis piernas, tener a la vista su pijota a la que a mi temperamento conmovió, con su grosor, tamaño y textura.
Acaricie primero sus brazos, luego su cabeza, y cuándo estaba por llegar al clímax, lo vi. moverse ágil saliendo de las manos de su mujer para arrodillarse entre mis piernas.
Fue un instante de incertidumbre, pero tan fugaz que no llegue yo a recapacitar, pues cuando quise sacar conclusiones ya la tenia toda adentro.
Se movio, fornicandome, y le respondí con movimientos prendiéndome de su humanidad.
En mi tercer orgasmo, fue que mire al costado, donde mi Tito, prendido de las caderas de Isabel, la clavaba en posición de perrito. Nada le preocupo que estuviera yo allí despatarrada, ensartada por su amigo, más bien, que lo excitaba pues la emprendía fogosamente contra las nalgas de su amante.
Matías me puso en cuatro, y me la dio desde atrás, quiso probar el hoyito, pero no se lo di, igual acabo como loco fornicandome con furia.
Ese fue el final de aquella visita. Se fueron a su cuarto.
Mi marido me abrazo, me beso con gusto a concha de otra mujer, y penetro mi cuevita recién cogida por su amigo.
Lo abrace fuerte mientras me llenaba.
- Te gusta esto, verdad, hijo de mil putas, te gusto verme cogida por tu amigo, verdad?
- Vos bien sabes, que siempre quise que gozaramos todo lo que se pueda gozar.
- Pero no tenés miedo que me vuelva una puta?.
- Al contrario, te quiero bien putita, para probar miles de variantes.
Aquellos chirimbolitos vibradores que traía de vez en cuando, fueron pasando a desuso, y comenzamos a jugar con conchas y vergas verdaderas.
Eso mejoro nuestras vidas.

jueves, 21 de abril de 2011

Viaje hacia el intercambio. Dos



Hola, soy Silvana. Anoche estuvimos con mi cuñado Carlos, esperando que llegaran mi hermana Lorena y Leonardo, mi esposo.
Pero la gran tormenta los retuvo y al fin llegaron hoy. Se los ve muy cansados, a ambos. Mi esposo algo molesto, porque al parecer no le ha gustado mucho que yo estuviera estos dos días sola con mi cuñado Carlos, pero yo le aseguré que nada ha pasado, pese a que el insistió en insinuar una y otra vez que Carlos no era de perderse oportunidades.
La verdad que si bien algo intentó, galanteando, con indirectas y esas cosas, yo no le di la oportunidad que estuvo buscando.
En ese momento no entendí por que mi marido revolvía el asunto. Era el, el que estaba en falta. Pero nada me dijo, y tan tontita de mi que no caí en cuenta que el se había montado a mi hermana en un hostal de la ruta.
Ya en la playa, mi hermana también toco el tema, preguntando si había pasado algo… mi respuesta fue claramente un no…. Y vos?, pregunte….
- y nada, dijo….. aunque no me faltaron ganas, porque vos bien sabes que siempre le tuve intenciones a Leo, pues me moja con solo mirarme.
- Che, pará, pareces desesperada, si queres arreglo una montada.
- No estaría nada mal…..
La cuestión que pasados unos días, ya todos sabíamos que mi hermanita Lorena quería tener un revolcón con mi marido. Curiosamente, Carlos lo proponía también, pues ellos fueron siempre muy liberales. Yo también estaba dispuesta de dejar que mi hermana se diera el gran gusto.
Leo, se hacia el desentendido, pero era evidente que Lore lo calentaba, produciendo en mi una rara sensación de deseos y lujuria.
El día estaba gris, Carlos se había ido a pescar…. Nosotros decidimos hacer una siesta, que no fue tal, ya que pronto estuvimos desnudos jugando una previa para darnos con todo. Y fue como un rayo que me hizo hacer aquello, de tener a Leo tumbado, mientras yo jugaba con su polla, llame a Lorena.
Ella apareció en la puerta, sonriendo con un - que hacen?
- Hagamos dije yo, ofreciéndole la dura polla de Leo.
No tardo esta en perder los escrúpulos, comiéndose como poseída la pija de mi marido.
Yo lo monte, como para marcar mi lugar, pero al verla allí, extasiada, le cedí el lugar, viendo con mis propios ojos como su concha se abría incrustándose hasta el fondo la verga dura de Leo. La vi cabalgar, jineteando hasta el orgasmo a mi marido, lo que me avivo el fuego, y le pedí me dejara algo…..
Leo me guió poniéndome sobre su cara para darme un cunnilingus, de esos que yo llamo más bien, una flor de chupada de concha.
Estaba yo en ese primer orgasmo, cuando apareció la figura de Carlos en la puerta, y tal como si se lo hubiera estado esperando, aprobó lo que veía plenamente.
-Que bien que cogen ché!!
- Ya, Lorena, ponete en cuatro que quiero ver como te da a lo perrito!
Ellos obedecieron dejándome a mí tendida a su lado…..lo que aprovecho Carlos para meterse entre mis piernas besando y lengüeteado mis jugos. Me asuste un poquito pero soy de las que se calientan y quieren guerra, por lo que lo deje hacer suspirando fuerte para que los demás se dieran cuenta de mi gozo.
Mi Leo se estaba enfierrando a mi hermana Lorena, pero inclino su cuerpo sobre el mio besándome con pasión…. lo que me hizo dejarme llevar por mi ardor, sin percatarme que fue la enorme pijota de mi cuñado la que me colmó a plena satisfacion… asi que de pronto estabamos los cuatro cogiendo, con parejas cruzadas.
Carlos me provoco tres orgasmos sin sacármela, y el muy fortachón solo aflojo después de abrirle el culito de Lorena. Allí fue que acabo. Mi marido a esa hora, era solo mimos y resoples diciendo que todo estaba bien.
Si, efectivamente, todo estaba muy bien….. y pasamos las mejores vacaciones muy en familia gozando a mas no poder.
Tambien significo un cambio en nuestras vidas, ya que no podemos dejar de gozar y pensar en unas fiestitas que nos damos de vez en cuando.
Besos.